Me dices que estas bien, pero tus manos no mienten, son los hechos los que rescato del pasado para creer que las melodías escritas alguna vez, las supimos escuchar.
No temas, pronuncian mis ojos, por que sobre la sombra de un árbol supiste corregir mis errores y escribiste un nuevo dialogo para mi vida.
¿Sabes? Se precisan encender las locuras de aquellos amantes y poetas enamorados que distribuyen sus lágrimas al mundo, para recitar cuantas palabras se necesitan para decir “te amo”, en cambio nosotros sin experiencia, supimos escribir sin frases nuestro lenguaje de amor.
Si tu crees q estas bien, condúcete a infinito, compone una sombra cualquiera y bebe de la luna su sabor para q a través de mis pensamientos pueda percibir tus manos y comprobar cuan sabios son tu besos.
De veras, no temas, conozco cada dialogo de tu historia, cada línea de tus noches sombrías que recitabas desde un balcón cualquiera.
Pensaré solo dos segundos si es verdad lo q me dices, de no conformar mi alma recurriré al pasado y le indagaré al silencio para conocer como fueron tus mañanas, si el sol te abrigaba como mis manos hoy te arropan o si las estrellas guiaban tus pasos como hoy mi mano te lleva y entonces conoceré mas sobre aquel mágico mundo del que me hablabas todas las noches mientras me adormecía.
Es seguro que algo hoy te asusta, como un niño en la oscuridad, temes seguir caminando, pero no existe en mí las tinieblas, mi corazón aún late, mis piernas a habitualmente se cansan y mi voz a veces se apaga pero sabrás descubrir que guardo palabras borradas detrás de mis ojos.
Confío en tí mas que en mi propio retrato y nuestras hojas de vida no mienten, somos mar entre las lágrimas del viento y memorias para los que ya no están.
Debes regresar, para recordar cada movimiento de la tierra y liberar lo que ellos han olvidado y solo así, en la afonía de tu interior, salvaras tu ser.
No hay mas palabras para callar esta historia, solo toma lo que sientas de nuestra vida y yo sabré entenderte. Hay miles de flores en el jardín, pero solo margaritas en mi mente.
Me dices que todo va a estar bien, y yo te creo.
¿Sabes? Se necesita un millón de luces para iluminar la ciudad y solo tus ojos para iluminar mi alma.
Gisela, Santa Fe - Argentina