Salud   Belleza   Cocina   Informática  
Dolor de espalda, Cervicalgia.
Una de las causas más frecuentes de consulta tanto al médico de cabecera o al traumatólogo es el dolor de espalda. En esta nota desarrollaremos uno de los más comunes en cuanto de dolor se refiere, cervicalgia. Es el dolor localizado en la parte posterior del cuello, sobre la columna cervical.
Existen múltiples enfermedades que pueden dar lugar a dolor en la columna cervical, pero las tres causas más comunes son la artrosis de las últimas vértebras cervicales, los traumatismos por accidente de tráfico y los deportivos y las enfermedades que cursan con contractura muscular. El 34% de las mujeres han tenido alguna vez un episodio de cervicalgia en su vida. Hasta los 60 años, son las mujer quienes presentan este cuadro de dolor, pero a partir de esta edad los términos se invierten y son los hombres los que los sufren en mayor proporción.
El trabajo que una persona desempaña esta íntimamente ligado al dolor en la región cervical. Es frecuente en profesiones muy sedentarias. La ausencia de ejercicio físico provocan que la musculatura del cuello se vuelva débil, resintiéndose con gran facilidad en cuanto se realiza un trabajo un poco más duro de lo habitual.
Tampoco hay que descartar aquellos oficios que exigen una gran sobrecarga de la musculatura cervical, debido a que trabajan muchas horas con el cuello inclinado hacia adelante. En este caso puede que la musculatura no sea débil pero el esfuerzo al que se le somete es mayor que su resistencia, apareciendo por ello el dolor.
Comparado con otras zonas de la columna, la región cervical es la que sufre mayor número de lesiones. Esto de debe a la poca protección muscular y el gran volumen y peso de la cabeza. Los dos tipos de traumatismos más frecuentes en el cuello son los producidos por accidentes de tráfico y por accidentes deportivos.
El cuadro clínico de la cervicalgia suele ser de dolor en la nuca que se puede extender hacia los hombros y hacia la cabeza. El dolor puede aparecer de forma gradual, siendo al principio de baja intensidad para ir aumentando posteriormente. Otras veces, la aparición del dolor es repentina y muy intensa. El dolor puede acompañarse de chasquidos, sensación de peso, rigidez con movilidad limitada y a veces de sensación de hormigueo en los brazos y las manos.
El dolor suele mejorar con el reposo, aunque no es infrecuente que se empeore en la cama durante la noche. Cuando el origen del dolor está causado por alguna patología que comprime algunas de las raíces nerviosas que salen de la columna cervical, el paciente puede presentar una disminución de la fuerza a nivel de los músculos del brazo, antebrazo o mano, e incluso una disminución de la sensibilidad de alguna parte del miembro superior.
Para el diagnostico las radiografías simples dan información del estado en que se encuentra el hueso, pudiendo comprobar si existen grandes osteofitos (prolongaciones en forma de picos del loro) que puedan comprimir el esófago por delante o la médula por detrás.
También se puede observar si las pequeñas articulaciones entre una vértebra y otra están estrechadas e irregulares o si los discos son de una altura normal o han disminuido, indicando así una patología discal. Es muy importante comprobar la alineación de la columna cervical, verificando si existe una rectificación de la misma o una escoliosis.
En los casos mas complejos, una resonancia magnética proporciona información detallada acerca de la existencia de un problema a nivel del hueso de la columna cervical. Es muy útil, por ejemplo, para el diagnóstico de los tumores o infecciones vertebrales. Pero la gran utilidad de la resonancia es su capacidad para mostrar si existen problemas a nivel de los discos, como son las hernias discales o las protrusiones.
El tratamiento del dolor cervical tiene como objetivo eliminar el mismo y disminuir la rigidez del cuello.
El 80% de las cervicalgias suelen mejorar en menos de tres semanas, independientemente del tratamiento que se aplique.
Algo que hay que destacar es que la problemática de origen psicológico y social del paciente puede ser causa de dolor cervical con gran frecuencia. Estos factores parecen influir más en los problemas de la columna cervical que en los de otras regiones de la columna. Es frecuente que el origen del dolor sea ocasionado por insatisfacción laboral, problemas familiares, problemas afectivos o depresiones. El tratamiento de los problemas de la columna cervical se debe basar en dos pilares, la medicación y la rehabilitación.
El tratamiento farmacológico se centra en el consumo de analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos, así como en el tratamiento de la contractura muscular con relajantes musculares. El tratamiento rehabilitador tiene varias funciones como son mejorar el dolor, recuperar la movilidad del cuello y potenciar la musculatura de la región. Reposo durante unos días para que cedan las molestias. El uso de collarín cervical es controvertido, existen especialistas a favor de su uso, otros en cambio están en contra. El collarín produce una inmovilización parcial de la columna cervical, impidiendo en gran parte el movimiento del cuello. Otra función es la de producir una ligera tracción que ayuda a relajar la musculatura y a descomprimir los nervios. No se recomienda su uso durante más de tres o cuatro semanas porque puede producir un efecto perjudicial ya que debido a la inmovilización de la columna se pierde una gran cantidad de musculatura, con la consiguiente debilidad y disminución de la resistencia que hacen que no se puedan realizar trabajos que sobrecarguen el cuello mínimamente.
El collarín puede llevarse continuamente o a tiempo parcial. El uso del collarín por la noche es a veces más efectivo que durante el día, porque impide que el cuello adopte posturas forzadas que pueden incrementar el dolor y la contractura.