Salud   Belleza   Cocina   Informática  
Placa bacteriana
Todavía son pocas las personas que hacen sistemáticamente la higiene adecuada de sus dientes. La consecuencia es que se le junten microbios en los dientes y que tengan placa bacteriana. No se ve, no se siente. Pero está ahí esa masa blanca constituida por infinidad de microbios y por residuos alimentarios descompuestos, causa de la inmensa mayoría de los problemas dentarios. El mejor tratamiento para la placa bacteriana es baratísimo. Sólo se trata de cepillarse correctamente, con el hilo dental como su aliado esencial, imprescindible, en el combate contra la placa, enemiga N°1 de sus dientes.Fácil hasta que la placa se calcifica y forma el sarro, que facilita la acumulación de más placa en un ciclo sin fin. Consulte al profesional, su dentista podrá hacer el test de la placa, que consiste en un colorante que da color rojizo, por ejemplo, ese gran enemigo de los dientes.Esto permite que usted lo vea y se disponga mejor a que el dentista le sugiera un plan de salud bucal, con controles periódicos. Su dentista puede complementar la higiene diaria que usted haga con limpiezas profesionales. No sustituyen la cotidiana del paciente.
En las regiones más difíciles de acceder, como entre las encías y los dientes, justamente donde más se forma placa bacteriana, además de caries suceden inflamaciones que terminan en “piorrea”. La placa acumulada entre los dientes, es de difícil acceso al cepillo, pero no al hilo dental. El profesional puede usar pastas apropiadas o la vibración de un aparato de ultrasonido.Las limpiezas hechas por odontólogos terminan con un pulimento de los dientes que, además, remueve manchas causadas por el tabaco y por colorantes artificiales de caramelos y alimentos.Colaboran también en la estética de la sonrisa, ya que eliminan manchas y el oscurecimiento externo de los dientes, la apariencia mejora y con ella la voluntad de mantener los dientes siempre blancos y limpios. Se trata de una consulta rápida, de bajo costo y con efectos perceptibles de forma inmediata. No deje de hacerla.Puede ser en época de vacaciones escolares cuando los consultorios acostumbran estar menos concurridos. No deben confundirse con las tartrectomías o detartrajes, que buscan eliminar el tártaro o sarro profundo debajo de las encías, lo cual es parte del tratamiento de la enfermedad periodontal.
Puede parecer extraño, pero la mayor parte de las personas realizan mal la tarea simple e importante de la correcta higiene bucal, que es más que tener buen gusto en la boca. Sencillamente porque nadie les enseñó a hacerlo bien. La higiene bucal completa es la manera más económica y segura de evitar la placa bacteriana, el sarro y las caries. Y dolores y gastos mayores en los consultorios dentales.Este debiera ser el principal motivo para visitar al dentista, pues nadie nació sabiendo. Se usa el cepillo convencional, de preferencia de cerdas suaves, apuntado en un ángulo de 45º hacia el margen de la encía (área más importante para ser higienizada), y se realiza un pequeño movimiento circular y lento, mientras se penetra en los espacios interdentales y se masajean de paso las encías.También hay que saber manipular bien el hilo dental y el cepillo interdental (cuando indicado).Son métodos, que, como saber escribir o dibujar, necesitan de aprendizaje y entrenamiento, con acompañamiento y monitoreo.